snif
Bueno, alguna vez nos iba a tocar. No todo iba a ser tiempo espléndido y clima a pedir de boca.
Nos tocó lluvia, mucha lluvia. Valientes que somos montamos nuestra parada a pesar de que el panorama no era propicio. Otros feriantes, seguramente más experimentados, vieron el panorama y ni bajaron sus cosas. La feria quedó entonces medio triste, medio vacía, casi en las afueras del pueblo pero cerca de las atracciones que abrirían a eso de las cinco de la tarde, atrayendo a visitantes que se interesarían por nuestra pequeña feria. Pero a eso de las cinco la lluvia dió un primer aviso de lo que luego confirmó ser un aguacero de padre y señor nuestro.
Por suerte estábamos preparados y protegidos contra las inclemencias, toldo impermeable, posibilidad de cerrar la carpa, etc.
Bueno, alguna vez nos iba a tocar. No todo iba a ser tiempo espléndido y clima a pedir de boca.
Nos tocó lluvia, mucha lluvia. Valientes que somos montamos nuestra parada a pesar de que el panorama no era propicio. Otros feriantes, seguramente más experimentados, vieron el panorama y ni bajaron sus cosas. La feria quedó entonces medio triste, medio vacía, casi en las afueras del pueblo pero cerca de las atracciones que abrirían a eso de las cinco de la tarde, atrayendo a visitantes que se interesarían por nuestra pequeña feria. Pero a eso de las cinco la lluvia dió un primer aviso de lo que luego confirmó ser un aguacero de padre y señor nuestro.
Por suerte estábamos preparados y protegidos contra las inclemencias, toldo impermeable, posibilidad de cerrar la carpa, etc.
Sin más que hacer, y con la frustración lógica, desmontamos y bajo la lluvia nos retiramos. Pocos valientes quedaron a ver qué pasaba; no fué nuestro caso.
Nos quedamos con un regusto amargo; al menos aprovechamos para dar una vuelta por el pueblo y obtuvimos algunas imágenes.
Nos vemos la semana que viene en Manlleu, a ver si esta vez el tiempo acompaña un poco!



